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Se puede encontrar el primero parte con el siguiente link:

https://1689reformedbaptist.wordpress.com/2016/01/08/la-iglesia-local-y-la-gran-comision-parte-1/

2. El mandato para hacer discípulos en la Gran Comisión es una función de la iglesia.  El evangelismo no es el proceso de ganar votos, después de que alguien es convertido por la gracia de Dios él necesita ser bautizado y ser un miembro de una iglesia local.  Esto es para que él sea discipulado y crezca en su fe por los medios que Dios ha dado a la iglesia, los Medios de la Gracia.  El hecho es que en el texto griego de Mateo  28:19 el único mandamiento en la Gran Comisión es hacer discípulos, “Por eso después de haber ido (participio), hagan discípulos (Mandato)”.  Ya es supuesto que los Apóstoles irán en obediencia al orden de Cristo, por eso el énfasis es sobre el mandato de hacer discípulos, el componente necesario del evangelismo después de la conversión de pecadores.  Necesitamos tener en cuenta como creyentes que no representamos nosotros mismos, sino nuestra iglesia local cuando hacemos evangelismo.  Por eso deberemos discernir por ejemplo de comenzar un estudio bíblico fuera de la iglesia local sin recibir consejo de los ancianos de la iglesia que puede parecer como una manera útil de atraer gente a la iglesia.  Pero eso no puede reemplazar la función de la iglesia local, y hay un peligro de una falta de enseñanza fiel por poner gente en una posición para enseñar quienes no son cualificados para manejar el estudio tampoco hay una falta de responsabilidad a la iglesia local.

 

El Dr. Jim Renihan explica como la función del evangelismo fue conectado atentamente a la iglesia local por los tempranos baptistas reformados en vez de ver la Gran Comisión como una tarea para individuales cumplir para convertir la gente.  Por el contrario a este mentalidad los baptistas reformados del Siglo 17 percibieron la meta del evangelismo no como solamente la conversión, pero que los que profesan tener la fe llegaron a ser miembros de una iglesia local bíblica.

 

“La fórmula para plantar iglesias fue al frente de esta obra.  El evangelismo no fue llevado a cabo solamente para buscar convertidos.  Iglesias tuvieron que ser plantados.  Esta es una parte esencial de la doctrina confesional de la iglesia.  Ellos que recibieron el don de la salvación fueron anticipados ser miembros de un bien ordenado iglesia.  Los baptistas no pudieron percibir del evangelismo separado de plantar iglesias [6]”.

3. Los Medios que Dios ha ordenado para la iglesia para cumplir este papel de hacer discípulos es a través de los públicos Medios de la Gracia que son observados en el día del Señor. Este contrasta con las modas para ser “popular” y “relevante” en la iglesia para los incrédulos por buscar medios “innovadores” y “radicales”.

 

El Michael Horton dice, “La Cristiandad estadounidense es un cuento de turbulencias perpetuas en las iglesias y las vidas individuas.  Comenzando con la experiencia extraordinaria de la conversión, nuestras vidas son motivadas por una expectativa constante por la próxima gran cosa.  Nos aburrimos de los ordinarios medios de la gracia de Dios, asistiendo la iglesia cada semana.  Las doctrinas y las disciplinas  que han formado un fiel testimonio cristiano en el pasado son frecuentemente marginados o substitutos con nuevas modas o métodos.  El nuevo y mejorado puede deslumbrarnos por un momento, pero pronto han llegado a ser “tan ultimo año[7]”.

 

¿Que son los Medios de Gracia y por qué son importantes?

 

Por afirmar los medios de la Gracia reconocemos el papel Soberana de Dios en la iglesia y los medios que Él usa para lograr su voluntad por santificar los creyentes.  Los Medios de la Gracia ayudan creyentes para no perder el centro en nuestra santificación mientras enfocamos en Cristo quien no solamente obtuvo nuestra redención por nosotros, pero también los beneficios de la redención.  Cristo no es solamente Soberano sobre nuestra justificación, pero también sobre nuestra santificación.  Cuando deseamos ser conformados a la imagen de Cristo y crecer en nuestra fe no podemos negar los medios primarios públicos  que han sido ordenados como funciones de la iglesia para la santificación de los creyentes.  Este libra los creyentes de la carga de la condenación innecesaria del individualismo de intentar ser radical y extrovertido en la fe que se agota porque le falta una vista holística de la Soberanía y la Suficiencia de Cristo.  Necesitamos buscar nuestro contento en Cristo vía de los medios que Él ha ordenado para la iglesia en vez de intentar santificarnos por otros medios fuera de la Escritura.

 

El Pastor Richard Barcellos dice lo siguiente sobre los medios de la Gracia, “Yo defino los medios de gracia como una sistema de entrega que Dios ha instituido para traer gracia– esto es, el poder espiritual, cambio espiritual,  ayuda espiritual, fortaleza espiritual, bendiciones espirituales – hacia las almas necesitadas en la tierra.  La gracia viene del Padre, a través del Hijo, por el Espíritu ordinariamente en conjunción con los ordenados medios.  Los medios de gracia son aquellos conductos vía cual Cristo ajusta, modifica, cambia, transforma, y desarrolla almas en la tierra… Los medios de gracia, entonces, son la sistema de entrega de Dios por medio cual lo que ha sido adquirido para nosotros es distribuido o enviado para o en nosotros [8]”.

 

Los Medios de la Gracia fueron vistos como un parte esencial de la fe salvadora y el crecimiento espiritual por nuestros baptistas antepasados en la Confesión de fe de Londres 1689 y también por los otros confesiones reformados como la Confesión de Fe Westminster (WCF).  La predicación de la Palabra de Dios fue vista tener un papel primario entre los Medios de la Gracia porque es usado por Dios ambos para la salvación de almas y para la santificación de los creyentes:

 

la Confesión de fe de Londres 1689, Capitulo 14 Párrafo 1 “De la fe Salvadora” : La gracia de la fe, por la cual los escogidos reciben capacidad para creer para la salvación de sus almas, es la obra del Espíritu de Cristo en sus corazones, y ordinariamente se realiza por el ministerio de la Palabra; [9]  por la cual, y por la administración del bautismo y la Cena del Señor, la oración y otros medios designados por Dios, esa fe aumenta y se fortalece. [10]

 

El libro de R. Scott Clark hace una observación semejante por dar comentario sobre la discusión de la WCF sobre los Medios de la Gracia,

 

“En la WCF [La confesión de fe Westminster] 1.7 nosotros confesamos que a pesar de la verdad que “todas las cosas” en Escritura no son igualmente claros o fáciles para entender, sin embargo, todo “necesario para ser sabido, creído, y observado para la salvación” es claramente revelado en la Escritura; y “por el uso adecuado de los medios ordinarios”  es la corazón de nuestra piedad.  Los Estándares (WCF) vuelven continuamente a la noción que es la voluntad de Dios para usar medios lograr su voluntad (WCF 3.6; 5.3; 17.3; 18.3; WSC [el catecismo Westminster más corto] 88).  WLC [el catecismo Westminster más largo]  Pregunta 154 dice: “¿Qué son los medios exteriores por los cuales Cristo comunica para nosotros los beneficios de su mediación?”  Respuesta: “Los exteriores y ordinarios medios por los cuales Cristo comunica a su Iglesia los beneficios de su mediación, so todos sus ordenanzas; especialmente la Palabra, los sacramentos [el baptismo y la Cena del Señor], y la oración; todos los cuales son hechos eficaces a los elegidos para su salvación…El Espíritu funciona una unión misteriosa a través de la predicación del evangelio por lo cual crea la fe.  El fortaleza aquella unión vía la Palabra y el sacramento[11]”.

Los Medios de la Gracia nos hacen recordar que no existen héroes radicales de la fe, quien por sus mismos sirven como ejemplos de la fe porque todos ellos tienen debilidades y fueron imperfectos, sino que señalaron a la culminación del único héroe y redentor, el Señor Jesús Cristo.  Por medio de la Predicación de la Palabra, Cristo esta activamente haciendo su papel como Profeta vía el predicador para dar su Palabra profética revelado en las Escrituras a los creyentes.  A través de la Cena del Señor no solamente recordamos de la obra de Cristo como nuestro sumo sacerdote y mediator, pero también tenemos la esperanza del presente como Él esta intercediendo a la diestra del padre para nosotros, y tenemos una esperanza futura como nosotros esperamos con ganas el estado prometido de entrar en la gloria.  Puede que este sirva como un ánimo a los creyentes para ser contentos con los ordinarios Medios de la Gracia, confiar en los soberanos y suficientes medios de Dios que ha dado a la iglesia a través de su hijo Cristo por los cuales la iglesia cumple su obra de la Gran Comisión.

[6] James M. Renihan, Edification and Beauty: The Practical Ecclesiology of the English Particular Baptists, 1675-1705 (Eugene, Oregon; Wipf & Stock & Paternoster, 2008), 60

[7] Michael Horton, Ordinary: Sustainable faith in a radical, restless world (Grand Rapids, MI; Zondervan, 2014), 16

[8] Richard C. Barcellos, The Lord’s Supper as a Means of Grace: More than a Memory (Ross-shire, Scotland; Mentor, 2013), 23-24

[9] Jn. 6:37, 44; Hch. 11:21,24; 13:48; 14:27; 15:9; 2 Co. 4:13; Ef. 2:8; Fil. 1:29; 2 Ts. 2:13; 1 P. 1:2.

[10] Ro. 10:14,17; Lc. 17:5; Hch. 20:32; Ro. 4:11; 1 P. 2:2; http://www.chapellibrary.org/files/archive/pdf-spanish/lbcos.pdf

[11] R. Scott Clark, Recovering the Reformed Confession: Our Theology, Piety, and Practice (Phillipsburg, NJ; P&R Publishing, 2008), 333-334